Autismo y fisioterapia: terapias y consejos

fisioterapia para niñosLa fisioterapia puede resultar muy ventajosa a la hora de tratar el autismo.

El pasado día 2 de abril se celebró el Día Mundial del Autismo. Por este motivo, desde Massalud queremos escribir este post en el que explicar cómo la fisiotearapia puede ayudar en el tratamiento de estos pacientes explicando cómo abordar la enfermedad y qué tratamientos son los más adecuados.

A la hora de tratar a pacientes con TEA (Trastornos del Espectro Autista) es importante tener en cuenta varias cosas. Por una parte, es imprescindible cultivar un vínculo de complicidad entre profesional y paciente. Las propias características del autismo convierten este hecho en algo fundamental, ya que es imposible trabajar con estos niños si no se consigue esa empatía, ese vínculo a partir del cual iniciar el proceso.

Por otra parte, es crucial realizar una valoración, observación y análisis de cada caso, previamente a la terapia.

Generalmente un niño con autismo presenta trastornos sensoriales y en el desarrollo psicomotor que pasan desapercibidos por las características propias de dicha condición, diagnosticada siempre por expertos en el área (psicólogos y/o psiquiatras), dejando de lado la evaluación y abordaje de un fisioterapeuta. El fisioterapeuta en esta área, actúa por medio de terapias lúdicas involucrando la realización de actividades físicas y sensoriales que permiten ser un gran complemento para facilitar la mejoría e independencia de los autistas.

Las terapias a desarrollar por el fisioterapeuta dependerán en gran medida de cada paciente y de los objetivos que se quieran conseguir. Entre ellas están:

– La Hidroterapia: Es la aplicación del agua como agente físico terapéutico, el cual posee por sus principios hidrostáticos, térmicos, hisdrocinético e hidrodinámicos, múltiples efectos fisiológicos: permite que el niño realice ejercicios con el menor impacto y dolor posible, disminuye la ansiedad, el estrés,  resiste el movimiento mejorando la fuerza muscular, ayuda al equilibrio, propiocepción, coordinación, mejora la marcha, la circulación sanguínea y es analgésico. Hay que tener precauciones con los niños con: problemas del corazón como insuficiencia cardíaca, infección y heridas de piel.

Equinoterapia: El caballo es un medio terapéutico que debido a sus caraterísticas  morfofisiológocias permiten mejorar o inducir la marcha en el  niño en forma pasiva. El movimiento natural del caballo es tridimencional, comprende el paso, galope y trote. Dicho movimiento  ayuda a corregir malas posturas, mejora el tono muscular, fortalece los músculos, mejora la coordinación, propiocepción, equilibrio, estimula el lenguaje, alivia el estrés, fortalece vínculos afectivos y aumenta la plasticidad cerebral. Además, se aprovecha los fuertes latidos del corazón del caballo y  su calor corporal como agente vibratorio y térmico, respectivamente.

Ludoterapia: La terapia del juego, es una herramienta poderosa en estos casos, ya que el niño al  imponerle una tarea suele detonar o mostrar sus conductas en exceso, el cual queremos disminuir. Por medio de juegos y cantos podemos lograr que el niño colabore con una mejor actitud, se relaja, se siente en confianza.

Balonterapia: Es el uso de un balón gigante  (balón suizo) para realizar movimientos, estiramientos y ejercicios que mejoran el control motor, la flexibilidad, la postura, los  arcos de movimientos, la propiocepción, aumenta la fuerza muscular, mejora las reacciones de defensa, reacciones de enderezamiento y coordinación. Muchos niños les agrada y divierte balancearse, rebotarlo, alzarlo y sobretodo brincar en el balón terapéutico.

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