CUIDADO CON EL PESO DE LAS MOCHILAS DE LOS NIÑOS

Estuches, colores, cuadernos, el bocadillo y un montón de libros…..es lo que suelen llevar todos los niños españoles en sus mochilas cada día cuando se dirigen a sus obligaciones escolares. Comienza el nuevo curso, y de nuevo se ven bandadas de chavales por la calle con enormes mochilas, la mayoría de las veces, sobrecargadas.

Pues bien, padres, tened mucho cuidado con lo que metéis en las mochilas de vuestros hijos, ya que un exceso de peso puede acarrearles problemas de salud, tales como dolores de espalda o trastornos de columna. Y si esto lo unimos a los malos hábitos posturales que suelen tener los jóvenes, pues el resultado es mucho peor.

De hecho, en los últimos años se ha venido observando un aumento de patologías en la columna vertebral de niños en edad escolar, hecho que los expertos achacan a esta sobrecarga en la espalda.

Pero es complicado aligerarles el peso cuando las exigencias de su educación requieren el uso de una gran cantidad de materiales. Por eso, además de intentar meter lo imprescindible en las mochilas, aconsejamos la utilización de técnicas para descargar la espalda y el cuello, tales como la fisioterapia, la manipulación osteopática o quiropráctica, que han dado grandes resultados en estas dolencias.

Y por supuesto, lo más importante, inculcar buenos hábitos posturales a nuestros hijos desde que son pequeños.

En definitiva,  las claves básicas para evitar posibles trastornos a los más pequeños son:

  1. Obligarles a adoptar una postura correcta cuando están sentados (tanto en casa como en el colegio), ya que las malas posturas pueden producir trastornos esqueléticos en esas edades en las que los niños están creciendo.
  2. Evitar que mantengan la misma posición durante largos periodos de tiempo, que puede producir dolores musculares y articulares.
  3. Elegir una mochila del tamaño adecuado y evitar llevar una carga superior al 10% de la masa corporal del niño. Con las mochilas-carrito, se evita la sobrecarga en los hombros.
  4. Cuidar de que usen ambas correas de la mochila, para así equilibrar el peso.
  5. Acostumbrarles a doblar las rodillas y usar las piernas, en vez de la espalda, para levantar el peso de la mochila.
  6. Y por último, pedir a tus hijos que te informen ante posibles dolores de espalda, para tenerlos completamente vigilados.

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