¿Puedo darme masajes si estoy embarazada?

Los 3 primeros meses están desaconsejados los masajes

Existen muchos mitos sobre los beneficios o riesgos de que las embarazadas reciban masajes. Por eso, hoy queremos desvelaros algunas de estas claves, para que tengáis claro qué debéis hacer y qué no, durante estos meses en los que nuestro cuerpo reacciona de una forma muy particular.

Para empezar, los tres primeros meses de gestación están desaconsejados los masajes, ya que nuestro cuerpo está sufriendo grandes cambios y hay riesgo de afectar el feto. No obstante, estar embarazada no significa estar enferma, por lo que no tiene que privarse de recibir ciertos masajes que además pueden ayudarle a relajarse.

Así, en estos primeros tres meses, en el caso de necesitar algún tratamiento de fisioterapia, evitaremos trabajar en la zona del vientre o en la zona lumbar, así como la utilización de aceites o radiaciones. Por otro lado, se deben evitar las manipulaciones articulares y los masajes siempre deben ser suaves.

Acostada del lado izquierdo

Una vez superado el segundo y tercer trimestre, lo más importante es cuidar la postura que adopta la embarazada mientras recibe el tratamiento de fisioterapia. En el caso de que el masaje sea en camilla, la mejor postura es del lado izquierdo. No obstante, el fisioterapeuta puede recomendar otra postura con el objetivo de facilitar la manipulación, y siempre y cuando la paciente se sienta cómoda.

Y aunque estos consejos te ayudarán a no correr riesgos durante el embarazo, aconsejamos que consultes con tu fisioterapeuta cuál es tu situación, tus necesidades y los tratamientos que puedes recibir. Nadie mejor que él sabrá cuidarte.

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