¿Qué es la inducción o liberación miofascial?

La inducción o liberación miofascial es una técnica muy eficaz, poco invasiva que permite valorar al paciente de forma global. Lo que busca esta técnica es conseguir cambios físicos en la estructura, estirando la fascia y liberando sus adherencias.

La fascia es un tejido conectivo que envuelve todo el paquete muscular, articular, tendinoso, nervioso,… El contenido de la fascia es continuo, lo que justifica que cualquier cambio tensional en la fascia es un punto concrto, pueda repercutir en zonas distintas.

El cambio y alivio del dolor durante el tratamiento se da debido a:

– Que hay un cambio en el comportamiento mecánico de las estructuras de colágeno, que es el principal componente del sistema fascial. Las estrategias mecánicas aplicadas en el proceso del tratamiento permiten cambiar la actitud estacionaria de las estructuras colagenosas y reorientar el recorrido de sus fibras y de esta manera mejorar la calidad del movimiento.

– Los cambios que ocurren dentro de la sustancia fundamental del tejido conectivo permiten la movilización del sistema linfático, mejoran la circulación del agua y permiten un proceso de desintoxicación.

– Por ello es muy importante después del tratamiento miofascial beber agua y no beber alcohol al menos hasta las 48 después del tratamiento.

¿Qué lesiona la fascia? La fascia puede ser lesionada por impactos mecánicos, golpes, caídas, intervenciones quirúrgicas, alteraciones posturales y/o emocionales,…

Si quieres saber más sobre este tipo de tratamiento, no te pierdas este vídeo:

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